La implementación del Programa de Chino Mandarín en 3 establecimientos educacionales, dependientes del Servicio Local de Educación Pública Valle Diguillín, representa una valiosa oportunidad de desarrollo integral para estudiantes y comunidades educativas, promoviendo no solo el aprendizaje de un idioma, sino también el acercamiento a una de las culturas más antiguas y enriquecedoras del mundo.
El programa se lleva a cabo en el Liceo Pueblo Seco de San Ignacio, la Escuela Básica Pueblo Seco de la misma comuna, y en el liceo Marta Brunet de Chillán.
Esta iniciativa beneficia directamente a las y los estudiantes, quienes tienen la oportunidad de adquirir competencias lingüísticas en chino mandarín, al mismo tiempo que participan en diversas actividades culturales y artísticas. Entre ellas destacan la tradicional Fiesta de los Faroles, la Danza del Dragón, así como talleres de caligrafía y papel recortado, experiencias que fomentan el aprendizaje significativo y el intercambio cultural.
Este programa es fruto de los acuerdos entre los estados de Chile y China que permite que profesores del país asiático viajen al nuestro a impartir las clases. En la Escuela Pueblo Seco la profesora es Chen Yujie, en el Liceo de Pueblo Seco está la docente Gu Xiaoyun y en Liceo Marta Brunet es Luan Yushuang.
El impacto del programa trasciende el aula, involucrando a toda la comunidad educativa —docentes, familias y equipos educativos— en un proceso de enriquecimiento cultural que permite conocer nuevas formas de pensamiento y expresión, fortaleciendo así el proceso de enseñanza y aprendizaje.
Asimismo, el programa contempla la participación en instancias internacionales como el concurso “Puente Chino”, dirigido a estudiantes de enseñanza media y superior. Esta competencia incluye dos etapas: un discurso en idioma chino, donde los participantes demuestran su dominio lingüístico, y una muestra de habilidades culturales como danza, música tradicional, artes marciales, pintura o caligrafía. El o la ganadora obtiene el honor de representar al país en China.
A esto se suman los campamentos de verano en China, que se organizan anualmente para estudiantes de enseñanza media, brindando la oportunidad de practicar el idioma y compartir con jóvenes de distintas partes del mundo, en una experiencia intercultural única.
Finalmente, el programa abre puertas a futuras oportunidades académicas, ya que cada año se ofrecen becas completas y parciales en universidades chinas para estudiantes latinoamericanos, en programas de pregrado, posgrado y cursos de idioma. De esta forma, quienes egresan de la educación secundaria con conocimientos de mandarín cuentan con mayores herramientas para acceder a estudios superiores en el extranjero.
El Programa de Chino Mandarín se proyecta, así como una herramienta clave para la formación de ciudadanos globales, preparados para los desafíos de un mundo cada vez más interconectado.







